casa Blay

Casa Blay

 

La Casa Blay es una residencia entre medianeras con una ubicación peculiar que el arquitecto Carlos Salazar supo realzar en su diseño trabajando con destreza la entrada de luz natural y la distribución de los espacios interiores, así como los volúmenes del exterior del edificio. El recorrido de entrada por la calle estrecha se realiza a través de una rampa. La casa se articula fundamentalmente en torno a la distribución de tres espacios con doble altura. Primero el salón destinado a reuniones y celebraciones sociales que puede acoger a un grupo amplio de invitados, pensado tanto para la vida social como la familiar del cliente. Después da paso a la cocina, dividida entre una zona de trabajo abajo y arriba centro de planchado, lavadero y despensa. En tercer lugar, la habitación principal con un estudio se ubica en su parte superior.

Todos los espacios de la casa se pueden recorrer sin tener que dar un paso atrás, accediendo con naturalidad de uno a otro mediante un tránsito fluido y sensación de estancias abiertas, agradables, luminosas. Su patio central es otra referencia espacial importante alrededor de la cual se iluminan y distribuyen los espacios de la casa. En la cubierta se ubica un jardín y una atractiva piscina que no interfiere con los demás espacios si no que supone un área de relax. Las formas se van abriendo desde la entrada y el garaje hasta la última planta provocando vistas muy variadas dependiendo desde dónde se observe, generando juegos de perspectiva que rompen con la monotonía del ángulo recto y despiertan la imaginación, un aspecto característico en la arquitectura de Salazar.